¿SER RARO TE HACE MALO?

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EL REPORTE SEMANAL

Violencia En Nuevo Laredo Tamaulipas


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México: el silencio de los corderos.
Lunes 26 de julio de 2010
Antonio Navalón
La violencia en México es una olimpiada donde cada día la muerte conquista otra medalla de oro. Cuando ojos, corazón y lágrimas estaban en Ciudad Juárez, Torreón tomó el relevo. Cuando el miedo parecía carretera o avenida en Monterrey, se transformó en coche-bomba.
En toda la guerra de Afganistán, que lleva nueve años, se cuentan 20 mil muertos. En la falsa, y hasta hoy perdida, guerra contra el narco, de tres años, 8 meses, llevamos 25 mil muertos. Cuando en Irak se promediaban 94 muertes diarias en el periodo más crudo, aquí llegamos a 31. Datos pasmosos, pero me asombra más nuestra capacidad de aguante, la insensibilidad ante la muerte y la perversidad que hemos alcanzado. El asesinato de nuestros hijos en fiestas en Torreón o en Ciudad Juárez muestra que el objetivo no sólo es aterrorizar sino atentar contra lo que más nos duele.
En cualquier país, tales acciones terroristas hubieran significado el grito nacional, pero en México se nos puede matar con la certeza cruel de que nadie hace nada. ¿Cuándo acabará el silencio de los corderos mexicanos?, ¿cuántos miles de muertos y cuánto miedo seguiremos acumulando?
La sangre de los 17 jóvenes masacrados en Torreón más los 15 muertos en enero en Ciudad Juárez, de los casi 25 mil muertos y cientos de víctimas colaterales del sexenio, del ex candidato tamaulipeco Torre Cantú, de los tres policías y un médico asesinados por el coche-bomba —toda sangre mexicana— están manchando al presidente Calderón, por no entender que es imposible ganar la guerra con la casa dividida; a los partidos, porque mueren sus hijos y militantes, y a nosotros, por no echar abajo esta mascarada de semi-Estado incapaz siquiera de vigilar y proteger un cumpleaños.
Esos parásitos convertidos en servidores públicos, secretarios, administradores del fracaso de la sociedad mexicana, piensan que a ellos no les puede pasar que mientras comen en su restaurante de lujo éste sea tomado por sicarios que sin piedad abra fuego con sus cuernos de chivo.
Aunque Calderón se equivocó al declarar esta guerra, todos tenemos la obligación de acabarla. No podemos seguir siendo un país que ante la catástrofe reaccione tarde y mal. Entonces, ¿qué esperan para ponerse de acuerdo?, ¿quién les hará ver que seguridad implica prevenir y no sólo lavar la sangre de nuestros hijos con el agua sucia de sus discursos?, ¿quién le pedirá a Estados Unidos sus aviones espías que buscan inmigrantes para que detecten las caravanas de la muerte que vienen, con sus cristales entintados y armas de última generación, a asesinar a nuestros jóvenes? ¿Quién podrá decirnos que no somos corderos en camino al matadero?
P.D. López Obrador cree en la democracia de las masas, respetará al candidato mejor situado y parado sobre la plancha del Zócalo... ¿Sabrá AMLO del acuerdo de los tres partidos?


















‘Nos empezaron a disparar a todos… la pasamos muy mal’
Rocío Gallegos
El Diario | 
02-08-2010 | 01:12 | Local










“Nos empezaron a disparar a todos”, afirmó con voz agitada una mujer que se encontraba en el interior del Cereso Estatal con dos de sus nietos, una niña de 12 años y un niño de 8, cuando estalló la reyerta ayer por la tarde.

Ella permaneció refugiada en un túnel donde las autoridades penitenciarias trasladaron a las 128 personas –muchas de ellas niños– que se encontraban de visita dominical en el penal, que estuvo bajo el control de los reos por más de tres horas.

“La pasamos muy mal, nos faltaba el oxígeno, había niños y un bebito, se estaba muriendo de la asfixia, tenía asma”, dijo la mujer al salir caminando luego de que las autoridades tomaron el control de la penitenciaría estatal.

Por su condición de salud, sus familiares tuvieron que trasladarla a recibir atención médica.

Junto a ella se encontraban llorando y asustados sus nietos, que fueron los primeros en salir.

“Un balazo me tumbó el bote de Coca que acaba de poner en la mesa”, mencionó entre llanto y temblando el pequeño, desde el automóvil que con rapidez lo retiró del lugar.

“Fue una cosa horrible, estábamos todos comiendo cuando empezaron los balazos... nomás nos tiramos al suelo”, comentó otra mujer que ya en el exterior del Cereso se desmayó y tuvo que ser auxiliada por sus parientes.

“Todo fue de repente, sonaron los balazos y salí corriendo junto con mi niña”, afirmó otra visitante que salió abrazada de su hija de siete años.

Comentó que muchas de ellas, sobre todo las que llevaban infantes, corrieron hacia los sanitarios pero luego fueron trasladadas a un pequeño túnel, donde “nos sentíamos morir”.

“Los niños lloraban mucho ahí, no nos dejaron salir y ahora nomás dicen que todo está bien, no es cierto, vimos un muerto tirado en la cama”, narró entre llanto a sus conocidos que fueron por ella, luego de enterarse por los medios de comunicación que había una riña en el penal.

Durante su estancia en el pasadizo, tres personas se desmayaron, la gente cubría con sus cuerpos a los pequeños que se encontraban en el lugar porque hasta ese lugar se expandió el gas lacrimógeno.

Era una desesperación tremenda, hasta el custodio que nos dejaron para resguardarnos se puso a llorar, dijo un hombre que le tocó vivir esta experiencia adentro del penal.

Luego, aunque todo se calmó, no podían salir porque se extravió la llave del lugar donde estaban concentrados.

Estuvimos como 40 minutos o una hora encerrados, la gente gritaba que quería salir, era muy desesperante, continuó.

Señaló que tuvieron que tirarse al piso todos, otra vez, porque los agentes federales dispararon sus armas contra la chapa de la reja del túnel y luego con golpes de una barra, para sacarlos.

Las autoridades penitenciarias sólo dieron a conocer que durante  el tiempo que duró la gresca, resguardaron en todo momento la integridad física de los 128 familiares que asistían a la visita  dominical.

Todo fue un desorden y hasta ahorita no sabemos cómo están nuestros parientes, nosotros comíamos con ellos cuando se oyeron las agresiones.

Los visitantes aseguran que no saben por qué ocurrió el ataque, pero sus parientes que cumplen sus sentencias en ese penal les habían comentado que había rumores de un motín.

“¿Cómo es posible que todos sabían que algo así podía ocurrir y nadie hizo nada?, ¿por qué tenían armas?”, dijo un hombre que acudió a ver a su hermano acompañado de su hijo de 8 años, quien no podía ni hablar al salir del lugar.

El menor quedó impactado por los balazos y afectado de sus ojos por el gas utilizado para dispersar a los reos.

“Nosotros no sabíamos qué hacer, pero las autoridades tampoco”, expresó luego que logró salir del penal donde se registró la reyerta que dejó dos muertos y siete heridos.











De Juárez, uno de cada diez policías caídos en la guerra de Calderón
Berenice Gaytán
El Diario | 
07-08-2010 | 00:09 | Local
En los últimos cuatro años 227 policías federales, estatales y municipales han sido asesinados en esta frontera en enfrentamientos, ejecuciones directas y ataques que llegaron hasta la detonación de un coche-bomba.

Los 227 policías asesinados aquí, representan más del 10 por ciento de los 2 mil 76 agentes de las diversas corporaciones ultimados del 1 de diciembre del 2006 al 26 de julio pasado en todo el país, según el seguimiento de los casos y lo dado a conocer ayer por el secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna.

La muerte de elementos policiacos comenzó a dispararse a principios del 2008, justo cuando arreció también la guerra del gobierno de Felipe Calderón contra las bandas dedicadas al tráfico de estupefacientes.

Sólo en esta frontera el número de elementos policiacos asesinados pasó de 14 en el 2007 a 71 en el 2008, 67 en el 2009 y 65 en lo que va del 2010.

De hecho, los policías que han caído abatidos en lo que va de este año son casi el mismo número que todos los registrados en el 2008 y 2009, según muestran los archivos periodísticos.

Fue a partir del 2008 cuando comenzaron a registrarse los ataques en contra de elementos militares y federales, mismos que arreciaron contra estos últimos luego de tomar el mando de la ciudad en marzo del presente año.

Los ataques contra los agentes de la PF fueron subiendo poco a poco de tono al pasar de ejecuciones directas, a emboscadas, enfrentamientos a balazos, con granadas y en el caso más emblemático, con la utilización de un carro-bomba.

En lo que va del 2010 han sido ultimados 24 agentes de la Secretaría de Seguridad Pública, 18 de la Policía Federal, 10 elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones y dos de la Dirección General de Tránsito Municipal.

También han sido asesinados tres agentes estatales, dos custodios del Cereso Estatal, dos peritos de la Subprocuraduría de Justicia Zona Norte, dos agentes del Ministerio Público, una subprocuradora y un custodio del Cereso local, según el seguimiento periodístico de los casos. 











Alcanza a niño saña de sicarios
Luz del Carmen Sosa
El Diario | 
21-08-2010 | 00:20 | Local







Una pareja de adultos mayores tomaba apaciblemente un descanso en la terraza de su casa cuando el novio de una de las integrantes de la familia llegó corriendo y tras él un hombre armado que lo persiguió hasta el cuarto de baño donde lo mató.

Luego, cómplices del agresor sometieron a la pareja y dispararon contra un niño de 4 años y la pareja sentimental de la víctima, para luego huir sin rumbo determinado.

Los hechos ocurrieron en la calle Platino y Mariano Samaniego, de la colonia Arroyo Colorado, y justo frente a la vivienda circulaba una unidad de Canal 44.

La madre con su hijo herido en brazos pidió apoyo a los trabajadores del medio de comunicación los cuales a toda prisa trasladaron al pequeño a una institución médica, donde ingresó al área de urgencias.

Dentro de la casa prevalecía el caos, la mujer con la herida expuesta miraba el cuerpo de la persona que amaba, mientras que la abuela del pequeño entraba en una severa crisis nerviosa.

“Me mataron hace un año a mi hijo, ahora esto. Dios mío, Dios mío”, clamaba la mujer quien tomó un refresco que se le ofreció ante sus problemas de hipertensión arterial y gritaba pidiendo información del infante herido.

Unas vecinas llegaron a la casa y empezaron a atender a la mujer mayor, le untaban alcohol y le pedían que se calmara, lo que era prácticamente imposible.

Frente a las mujeres, dos niños de 8 y 11 años, los cuales también fueron sometidos por los sicarios, estaban en shock, a su corta edad habían vivido momentos brutales.

El cuerpo de “Carlos” no dejaba de temblar y su hermano menor no podía controlar el llanto.

“Mi sobrinito, le dispararon a mi sobrinito, sólo quiero saber cómo está”, suplicaba el niño mientras se abrazaba a los reporteros.

Estos a su vez trataban de buscar al empleado de la televisora para conocer el estado de salud del niño e informar a la familia.

Mucho tiempo después llego la primer unidad de la Policía Municipal y después la Cruz Roja, era otro evento donde primero acudían los medios de comunicación y después los cuerpos policíacos y al final los de rescate.

La Subprocuraduría de Justicia en la zona norte dio a conocer que el hombre victimado fue identificado como Juan de Dios Guzmán, de 43 años de edad.

Los hechos fueron reportados a las 14:15 horas en el interior de la casa ubicada en las calles Mariano Samaniego y Platino, en la colonia Arroyo Colorado

En la escena del crimen los Policías Ministeriales observaron el cuerpo sin vida de Juan de Dios Guzmán, en el cuarto de baño donde cayó boca abajo.

La víctima presentó heridas producidas por proyectiles de arma de fuego en rostro y en el lugar de los hechos fueron asegurados tres casquillos percutidos de calibre 9 milímetros.

El personal del Servicio Médico Forense realizó el levantamiento del cadáver y lo llevó hasta sus instalaciones para la realización de la necropsia de ley que determinará la causa del  deceso.








‘No somos chavos que pueden callar con una pelota de futbol’
Angélica Villegas
El Diario | 
21-08-2010 | 00:18 | Local
Diversas organizaciones conformadas por jóvenes juarenses iniciaron un movimiento para hacerse escuchar por las autoridades, con el fin de mejorar el ambiente en la ciudad. Estas propuestas se enfocan al respeto a la vida, el valor de la familia y la dignidad humana.

“Nosotros queremos que los gobernantes se den cuenta que ya no somos unos ‘chavos’ que pueden callar con una pelota de futbol, tenemos ideas y propuestas, entonces queremos que nos escuchen”, manifestó Abelardo Serrano Sáenz, uno de los integrantes del movimiento.

Ayer jóvenes representantes de varias ONGs (Organizaciones No Gubernamentales) acudieron a un restaurante de la ciudad, ubicado en Paseo Triunfo de la República, donde invitaron a los jóvenes a que participen en este movimiento, el cual se proclamó como Juventud, Dignidad y Vida.

Durante la conferencia exhortaron a la comunidad y, en especial a adolescentes y jóvenes, a que se unan a una marcha que harán por calles principales de la ciudad el próximo domingo. El punto de reunión tendrá sede en el Parque Central a las 4:00 de la tarde, la cual concluirá al llegar a las instalaciones del Parque Extremo, mencionaron  ayer.

Indicaron que en el lugar de la “meta” se expondrá la declaración del movimiento como tal, así como las propuestas y actividades que pretende realizar el grupo, las cuales están enfocadas a que la sociedad tome conciencia de lo que está pasando en Ciudad Juárez.

En el evento se presentarán bandas locales de rock y grupos de baile ‘breakdance’, para generar interés en los gustos musicales de los jóvenes, comentaron.

Alma Rodríguez, Juan Hernández, Cynthia Moreno y Abelardo Serrano Sáenz son algunos de los jóvenes que actualmente forman parte del movimiento; cada uno representando a una organización de diversos sectores de la ciudad.

Todos concordaron en que el propósito del movimiento es reunir al mayor número de personas para formar un grupo más grande, ya que de esta manera la voz de los jóvenes será más fácilmente escuchada.

“El movimiento es para jóvenes inconformes con lo que pasa en la ciudad, pero aquí vamos a proponer no a quejarnos, queremos fomentar los valores fundamentales, para poder construir una mejor sociedad”, indicó Alma Rodríguez.

También mencionaron que uno de los principales problemas a los cuales se enfrenta actualmente la sociedad mexicana es la falta de conciencia, por lo que a la vez que se proponen soluciones, pretenden concientizar a los jóvenes a través de foros de discusión donde se contrapongan ideas.

“La idea es ver los problemas desde el punto de vista de los chavos, por ejemplo el tema del aborto y las bodas entre homosexuales serían algunas de las cosas a tratar, donde los jóvenes puedan opinar”, agregó Rodríguez.

Serrano Sáenz, en cambio, mencionó que la voz de la juventud debe tener un impacto mayor al que se le da, por lo que el propósito del movimiento es éste, tomando en cuenta el respeto para encontrar la paz.

Los integrantes de Movimiento Juventud, Dignidad y Vida exhortaron a la comunidad juarense a que los acompañe, así como pueden visitar las páginas electrónicas donde dan a conocer sus propuestas.

Estas son: www.jdvjuarez.blogspot.com, www.jdvjuarez@gmail.com, además de Juventud, Dignidad y Vida en las redes de Facebook, MySpace y Twitter.













Entre aplausos y lágrimas recibe título de hija muerta
Karen Cano
El Diario | 
28-08-2010 | 00:23 | Local





Entre aplausos, gritos, trompetas y cartulinas, más de mil estudiantes de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) celebraron ayer su graduación.

En la ceremonia matutina, algunos egresados como José Figueroa, de 30 años, portando toga y birrete, eran felicitados por familiares y amigos en las instalaciones del Gimnasio Universitario. “Me siento muy feliz, para mí es un gran logro ya que en mi caso, por ser papá, estudiante y trabajador, me resultaba muy difícil seguir asistiendo a la escuela, pero todo valió la pena”, indicó el ahora ingeniero en Electrónica.

Contrastante a este caso, con una mirada triste pero no menos orgulloso se encontraba Juan Manuel Gutiérrez, quien recibió el título de su difunta hija Hidaí Gutiérrez, de 22 años.

Al mencionar el nombre de Hidaí por el altoparlante, el público estalló en un conmovedor aplauso mientras que el padre, con la banda de su hija en el brazo, se levantó para tenderles la mano a las autoridades del presidium que le entregaron el título.

“Hoy debería de ser un día feliz, pero no es así, me siento muy orgulloso de estar aquí, aunque mi esposa no pudo venir por que está muy mal y el novio de mi hija seguro está aquí, entre los graduados”, indicó el hombre.

Hidaí tenía todo listo para graduarse, pero por azares del destino fue su padre el que terminó asistiendo a este evento tan esperado por lo estudiantes.

“Lo único que les diría los jóvenes es que nunca dejen de estudiar, así lo hizo mi hija y fue una hija ejemplar”, indicó José Manuel al borde de las lágrimas, pero con una sonrisa de orgullo en su rostro.

Al preguntarle por lo que le había pasado a su hija, José Manuel sólo respondió: “es algo que no quiero recordar, fueron muchos sueños truncados, incluso ella se iba a casar, pero ya no lo hizo”, luego se alejó para regresar a su lugar y observar el resto de la ceremonia.

Por otra parte, el rector de la UACJ, Jorge Quintana Silveyra, encabezó la entrega de títulos en esta graduación y destacó el hecho de que la mayoría de los mil 76 graduandos obtuvieron un promedio general superior a 8.5. De todos ellos, 141 corresponden al Instituto de Arquitectura Arte y Diseño, 114 al Instituto de Ciencias Biomédicas, 253 al Instituto de Ingeniería y Tecnología y 568 al Instituto de Ciencias Sociales y Administración.

Estos últimos tendrían una ceremonia aparte, en el mismo lugar, pero hasta después de las 18:00 horas.

Otro hecho que destacó fue el emotivo discurso de Christian Chapa González, egresado de la Maestría en Ciencias de los Materiales, quien planteó a través de sus palabras las condiciones adversas de inseguridad, desempleo y pobreza que habrán de enfrentar como nuevos profesionistas él y sus compañeros.







Historia de un secuestro: ‘Entraron 5 y nos pusieron las pistolas en la cabeza’
Luz del Carmen Sosa
El Diario | 
28-08-2010 | 00:14 | Local
Los golpes en la puerta alertaron a la pareja de adultos mayores que dormían apaciblemente en su hogar ubicado en la colonia Puerta del Sol el pasado miércoles 11 de agosto.

Desde el exterior, una voz les advirtió que un familiar había sido asesinado y necesitaban identificarlo. Debido a que el desconocido dijo ser agente del Ministerio Público y como tiene nietos de esa edad, el dueño de la casa se alarmó, al tiempo que su esposa se acercó a la puerta y abrazó a su marido quien en ese instante les abrió a los desconocidos.

Un instante bastó para que cinco individuos armados irrumpieran en la casa. “En cuanto abrió, le pegó el jalón a su mano, nos pusieron las pistolas en la cabeza y nos llevaron a la recámara donde estábamos dormidos. Ahí nos aventaron y nos preguntaban por el dinero, por joyas y yo les decía ‘señor pero si nosotros somos dos personas jubiladas”, recordó.

Tras revisar la casa y no encontrar efectivo ni cosas de valor, los agresores decidieron llevarse a la pareja.

Luego de permanecer 16 días en cautiverio, ayer la pareja fue rescatada por elementos de la Policía Federal (PF).

Las víctimas presentaban un deteriorado estado de salud ya que permanecieron en un cuarto sin aire acondicionado y sometidos a una dieta de jugos calientes y sopas instantáneas, además de que estuvieron sujetos a maltrato físico y psicológico por parte de sus captores.

“Yo tenía mucho miedo, es que a nosotros nos habían dicho que (los secuestradores) eran federales”, dijo la mujer, entrevistada minutos después del operativo de rescate.

En la vivienda ubicada en las calles Antimonio y Francisco I. Madero de la colonia Aldama, fueron detenidos Luis Rosales Barraza, de 38 años de edad y Juan Rodolfo “El Jany” Urna Martínez, de 40 años, quienes tenían en su poder una pistola tipo escuadra con silenciador, una subametralladora tipo Uzzi y un fusil de asalto AK 47, conocido como ‘cuerno de chivo’, informó personal operativo de la Policía Federal.

En la casa de seguridad los federales localizaron una libreta que contenía detalles de, al menos, 10 posibles víctimas de secuestro, entre los que se encontraban “un ranchero”, “un ganadero” y “un tendero”.

También estaba escrita la confirmación de los datos de las personas que serían plagiadas y los parientes a contactar para exigir el pago de los rescates.

Este es el segundo caso de secuestro que resuelve la Policía Federal en las últimas 48 horas. En ambos eventos liberaron a las víctimas, aunque sólo en el último reportaron personas detenidas.

En ambos casos las viviendas se encuentran ubicadas en el Distrito Delicias y fueron arrendadas específicamente por los delincuentes para utilizarlas para resguardar a sus víctimas del ilícito, informaron los oficiales.

La Policía Federal dio a conocer que en las próximas horas serán turnados ante el Ministerio Público del fuero común los dos inculpados y las víctimas serán asesoradas para que interpongan la denuncia formal contra estas personas.

Por ser de interés general, a continuación se transcribe íntegra la entrevista ofrecida por la pareja liberada.

¿Cómo fue su secuestro?, se le preguntó.

“Como a las once de la noche estábamos mi esposo y yo en la casa cuando llamaron a la puerta, se levantó él a abrir y como tardaba mucho, yo salí también, era una persona que llevaba un portafolio y le dijo que acaba de fallecer un joven de veintitantos años y que supuestamente llevaba una identificación de nuestra casa que quería que lo identificara pero tenía que ir al Ministerio Público al día siguiente”, dijo la víctima.

“Y le dijo mi esposo ‘bueno dígame a dónde voy mañana’, ‘mañana va al Ministerio Público pero tiene que llevar esta carpeta’ y le enseñaba la carpeta y mi esposo abrió, tenemos nietos de esta edad y en cuanto abrió le pego el jalón a su mano, entraron cinco personas con pistola en mano, nos pusieron las pistolas en la cabeza y nos llevaron a la recámara donde estábamos dormidos. Ahí nos aventaron y nos preguntaban por el dinero, nos preguntaban por joyas y yo les decía ‘señor, pero si nosotros somos dos personas jubiladas”, recordó.

“Revolvieron toda la casa, no sabemos qué se llevaron, lo que encontraban agarraban. Y este señor nos volvía a preguntar: ‘y el dinero’, y les decía: ‘es que no tengo señor’. Una de las veces hasta me atreví a decirle: ‘mire en esa bolsa café que tengo ahí, ahí tengo dinero’; abrió la bolsa y sacó 250 pesos que traía y se enfureció porque me dijo: ‘¿a esto le llamas tú dinero?, pues para mi sí es dinero no sé para usted”, narró.

“Me dijo ‘sabe qué, vámonos porque ya estuvimos mucho tiempo aquí.
Nos sacaron a la calle y como mi esposo iba adelante, a él le dijeron que se hincara, le pusieron la pistola en la cabeza y entonces yo le grité ‘no, por favor no’ y uno de ellos me puso la mano en el pecho y me aventó contra la pared y me dijo que me callara”, agregó.

“Nos terminaron de sacar y nos subieron a una camioneta, nos aventaron en el piso y nos trajeron aquí y desde entonces estamos aquí”.
¿Qué edad tienen ustedes?

“Yo tengo 73 años”, dijo el esposo. “Yo también”, agregó la mujer.

¿Qué sintieron cuando escucharon que llegaron los federales?
“Hay tenía mucho miedo, a nosotros nos habían dicho que (los secuestradores) eran federales y teníamos mucho miedo, ya cuando vi la actitud de los señores (policías) yo les hacía el movimiento con la cabeza pero el agente no captaba, hasta que uno de ellos se acercó y me dijo: ‘señora, ya están a salvo, pero dígame la verdad ¿usted vive aquí?”, dijo.

“Yo le decía que sí, ‘dígame la verdad señora’ –insistió el agente– y le dije: ‘no señor, no vivo aquí, nos tienen secuestrados”.

¿Estas personas les dijeron que ustedes respondieran que aquí vivían?

“Si, una patrulla de la Policía Federal había venido una hora antes y siempre estaba cerrado con candado y estuvo tocando y salió uno de ellos y preguntaron qué pasaba y ellos dijeron ‘nada, no pasa nada’, le preguntaron quién vivía ahí y ellos dijeron que unos tíos y nosotros”, explicó.

“Ya nos habían dicho que si llegaba la policía dijéramos que éramos sus tíos y estuvo el policía platicando con él y se marcharon, pero cuando se marcharon uno de los señores habló por teléfono a alguien y le dijo que había venido la policía y le preguntaron que qué policía y dijeron la 712 y entonces le dije a mi esposo: ‘grábate el número por favor’, y no sé qué instrucciones les dieron pero ellos se volvieron a sentar y ya se veían nerviosos y al rato llegaron los federales”, dijo.

“A ellos sí les tuvieron que abrir, ellos sí entraron y luego fue cuando encontraron una pistola, yo no sé desde cuando estaría ahí esa pistola”, refirió.

“Siempre nos dijeron que eran federales”.

“Estamos muy agradecidos, a la mejor siempre les habíamos tenido miedo, pero le pedíamos a Dios que llegaran ellos…”, intervino el esposo.

“Tal vez nos cambiemos de casa, de ciudad no, Juárez es nuestra ciudad aunque no nacimos aquí, pero siempre la hemos querido mucho, toda mi familia está aquí, yo no tengo por qué irme”, lloró la madre de familia.












Policía vs. violencia:una lucha en barrios de Caracas


















La muerte se impone en la mexicana Ciudad Juárez



















La ciudad se apaga, advierten
Martín Coronado
El Diario | 28-09-2010 | 00:10
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Ante la incapacidad del Gobierno para frenar la inseguridad y reactivar la economía, Ciudad Juárez se ha ido apagando y, de seguir así, no durará seis meses más de pie, según advirtieron representantes de organismos empresariales y expertos en finanzas.


La ciudad, que en 2007 estuvo a punto de lograr el pleno empleo y era un polo de desarrollo económico, ejemplo para todo el país, ahora es presa de la crisis económica y de la violencia, que han traído desinversión, desempleo y un amplio descontento social.


Una tras otra, las empresas cierran tras casi tres años de pérdida de clientes y una ola de violencia que vino a dar el tiro de gracia a una ciudad ya agonizante por la recesión económica estadou-nidense, explicaron.


Otras compañías han preferido mudarse a El Paso, en donde la actividad comercial, nocturna y restaurantera ha cobrado más vida que nunca, invadida por juarenses en busca de la tranquilidad para trabajar y para divertirse que no pueden encontrar en su ciudad.


Tras un llamado de auxilio lanzado en febrero de este año al Gobierno federal, se obtuvieron 160 compromisos, de los que sólo pocos han sido cumplidos y únicamente por un claro afán electorero, reprocharon los dirigentes empresariales.


Alejandro Sandoval Murillo, vicepresidente de comités del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), indicó que, dada la gravedad del daño a la economía juarense, será muy difícil revertirlo.


El especialista en finanzas añadió que la violencia prácticamente anulará la aportación que Juárez hacía al Producto Interno Bruto equivalente al 2 por ciento del total nacional.


Sandoval Murillo señaló que el IMEF a nivel nacional estima que la violencia está causando una caída del 1.5 por ciento del Producto Interno Bruto por dos factores: la reducción en las inversiones, y una drástica caída en el consumo.


Ambos problemas, señaló, están afectando con mucha fuerza a la economía de la ciudad, al grado de nulificar esa aportación juarense al PIB.


Lo más grave, indica Sandoval Murillo, es que además del golpe que la ciudad está recibiendo, no hay una estrategia por parte de los gobiernos para sacar a Juárez de este bache económico, que cada vez es más profundo.
Cunde el desempleo


En Ciudad Juárez, una de cada cinco personas (17 por ciento) que tenía un empleo formal en 2007 no ha podido conseguir trabajo.


Según cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social, en octubre de 2007 Juárez alcanzó su máximo en empleo del actual ciclo económico, al contabilizar 386 mil 736 trabajadores registrados, lo que lo llevó a una tasa de desempleo inferior al 3 por ciento.


En noviembre de 2007 empezó una caída de 19 meses provocada por la recesión estadounidense, que eliminó 92 mil 474 plazas formales, lo que implica que una de cada cuatro personas fueron despedidas de su empleo en la ciudad (se perdió el 24 por ciento de las plazas).


La tasa de desempleo ascendió a su nivel récord de 9.98 por ciento alcanzado en el segundo semestre de 2009. Eso significa que uno de cada diez buscadores de empleo en la entidad no lo consiguieron.


En mayo de 2009 la caída se frenó y empezó una lenta recuperación en la ciudad de 26 mil 38 puestos laborales a lo largo de 18 meses, que no son suficientes para solucionar el problema.


Actualmente hay 320 mil 300 empleados inscritos en el Seguro Social en Juárez, lo que significa que faltan 66 mil 436 plazas por recuperar, para alcanzar el nivel de noviembre de 2007.


A eso hay que sumarle la demanda de trabajo de las personas que se han ido incorporando a la población económicamente activa durante los últimos tres años.


Eso significa que hay más de 66 mil familias que aún no tienen ingresos para gastar de la forma en la que lo hacían en 2007, lo que, junto con la violencia, ha causado una ola de cierres de empresas aún no cuantificada.


Oficialmente, el IMSS reportó que entre diciembre de 2007 y septiembre de 2010, la ciudad perdió mil 216 patrones, que equivalen al 12 por ciento de los 10 mil 56 que se alcanzaron en la parte más alta de este ciclo económico.


Eso significa que al menos uno de cada diez patrones registrados ante el IMSS (un patrón puede emprender varias empresas) dejaron de operar entre diciembre de 2007 y el presente mes.
otro factor


Otro agente que ha venido a cerrar negocios es la violencia, pues debido a extorsiones y secuestros los empresarios han decidido irse a El Paso, o simplemente dejar de operar.


Federico Ziga Martínez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial dijo que debido a las extorsiones un gran número de empresas han cerrado.


Indicó que sólo en el ramo de bares y restaurantes, se estima que entre mil 500 y 2 mil negocios han cerrado, dejando sólo a una tercera parte operando.


Dijo que ante la falta de garantías de seguridad, los empresarios simplemente abandonan la ciudad y se van a trabajar a El Paso, en donde la economía está floreciendo.


“En algunas partes del lado oeste de El Paso ya parece que andas en Juárez, hay supermercados, hay letreros donde se dice que se habla español y cada vez son más negocios los que se van para allá, en donde están todos los mexicanos que se pudieron ir a refugiarse de la violencia”, dijo Ziga Martínez.


Señaló que toda esta migración ha provocado una caída económica sin precedentes en la ciudad, aun mayor que la sufrida durante la crisis de 2001, cuando la violencia no estaba presente.


Estos negocios, dijo, cerraron por la violencia, porque el factor crisis no redujo tanto a los clientes, lo que los ahuyentó fue la violencia.


Un empresario del ramo restaurantero, que pidió la omisión de su nombre, indicó que cerró su comedor, donde ocupaba a 15 personas de manera permanente. Tras la caída de clientes por la violencia, decidió empezar a liquidar empleados hasta que no le quedó uno solo fijo.


“Ahora los contrato sólo para los pocos eventos que aún nos llaman”, dijo el empresario.


De la misma forma, grandes restaurantes han decidido cerrar sus puertas, o al menos sucursales. Entre éstos se hallan el Misión de Guadalupe, que “bajó la cortina”, o el María Chuchena, que trasladó una sucursal a El Paso para poder seguir operando en Juárez con tan bajo nivel de ventas.
Negocios heridos


Daniel Murguía Lardizábal señaló en su momento que el pago de derecho de piso fue un factor importante en el cierre de muchos negocios, que se sumó a la imposibilidad de pagar los impuestos y las cuotas del seguro.


Estos tres factores, aseguró, hicieron que empresas juarenses cerraran sus puertas. Aunque no hay datos precisos se cree que la tercera parte del comercio establecido ya desapareció.


Según datos proporcionados por el Consejo Coordinador Empresarial, uno de cada tres negocios establecidos en Juárez habían cerrado sus puertas para febrero de este año.


La Procuraduría Federal del Consumidor en Juárez detectó que tres de cada 10 negocios en los que verificaban básculas ya no estaban operando.


Establecimientos que van desde pequeñas joyerías en centros comerciales hasta casas de apuestas han ido desapareciendo ya sea por bajas ventas, o por ataques de secuestradores, extorsionadores y asaltantes.


Aunque no hay un estudio sobre el número de establecimientos comerciales cerrados en la ciudad, basta un recorrido por las plazas comerciales de la ciudad.


Quizá el ejemplo más evidente es el de Plaza Las Américas en donde sólo opera el 20 por ciento de los locales comerciales que antes de 2007 eran codiciados por cualquier comerciante.
El sector más afectado


Si se cuenta por número de empleos, el sector más afectado hasta ahora es la industria.


Un ejemplo de ello es la empresa Manufacturas Avanzadas de Juárez, que de tener más de 15 mil empleados armando televisiones de punta tecnológica a mediados de los 90, se ha reducido a unas cuantas líneas de inyección de plástico que ocupan apenas a 200 trabajadores.


Los números hacen evidente el daño en el sector industrial que aporta el 57.6 por ciento del empleo en la ciudad.


Según el Instituto Mexicano del Seguro Social, la industria tenía 241 mil 830 empleados en octubre de 2007, y a la fecha quedan 184 mil 356, lo que significa un faltante de 57 mil 474 plazas.


En otras palabras, la maquiladora está empleando sólo a tres cuartas partes de las personas que ocupaba en octubre de 2007, con datos hasta agosto de este año.


Aunque la caída en la maquiladora no se atribuye a la inseguridad, la violencia ha sido un factor que está inhibiendo las inversiones y replegando el gasto que gerentes y ejecutivos hacían en esta frontera.


Desde finales del año pasado, la industria maquiladora hizo que sus empleados clave dejaran de venir a Juárez, y ayudó a personas a mudarse a El Paso con todo y familias, para evitar secuestros, según comentaron personas que ahora viven del otro lado de la frontera.


En los dos últimos años se tiene registro de apenas dos nuevas inversiones, y algunas expansiones en el sector maquilador.


El efecto de la crisis en la maquiladora ha afectado a sus proveedores. Desde vendedores de papelería y artículos de limpieza hasta fabricantes de insumos directos –como piezas de plástico y metal que se ensamblan a los productos– han sufrido una caída en sus ventas, y muchos han desaparecido también afectados por la doble crisis económica y de inseguridad, según comentaron empresarios del ramo metal mecánica.


De acuerdo con el IMSS, el rubro Servicios para Empresas presenta una pérdida de mil 214 empleos, equivalentes al 2 por ciento de los 50 mil 149 que tenía en octubre del 2007.
Se derrumban constructoras


El sector más dañado proporcionalmente por esta doble crisis es el de la construcción, que se encuentra operando a menos de la mitad de su capacidad.


Víctor Manuel Ortega Fernández, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, indicó que en este momento, apenas una tercera parte de las 200 empresas constructoras que hay en la ciudad tienen empleo.


Indicó que al caer la industria, la construcción de naves, y de vivienda para empelados se redujo considerablemente.


Luego, agregó el líder de la CMIC, la caída en los impuestos y el desvío de recursos a la atención de la inseguridad pública provocaron que los presupuestos de obra para Ciudad Juárez por parte del Gobierno se redujeran a menos de la mitad.


Encima, explicó Ortega Fernández, la incertidumbre en el sector comercio detuvo totalmente la inversión, y desde hace dos años no se construye una sola obra comercial, ni una nave industrial, dijo.


De los 19 mil 99 empleados que había registrados ante el IMSS en agosto de 2007 por firmas constructoras en Juárez, sólo quedan 10 mil 413, lo que implica la pérdida de 8 mil 686 trabajadores, equivalentes al 45 por ciento.


En número de empresas, Ortega Fernández dijo que activas quedan sólo una tercera parte, pues las otras están inactivas, cerradas, o en quiebra.


Además de los problemas propios del mercado y la inseguridad, aseguró, está Hacienda, que ha estado embargando bienes a las compañías que ante la falta de liquidez están omitiendo el pago de sus impuestos.
Sin visitantes


Con el título de la ciudad más violenta del mundo, la caída del turismo ha llevado los niveles de ocupación a cifras muy bajas.


Jorge Ruiz Garcés, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles, reportó que la ocupación hotelera se desplomó del 85 por ciento que tenía en 2007 al 56 por ciento al cerrar el primer semestre de este año.


El líder del gremio hotelero dijo que por el momento ni el programa “Todos Somos Juárez”, ni algún otro programa federal está contemplando recursos para reposicionar a Juárez como una ciudad a visitar, aunque es claro que este dinero es necesario.


Añadió que sólo las visitas consulares mantienen algo de flujo en los hoteles sobre todo de la conocida como Zona Dorada.
Medidas sin resultados

Los líderes empresariales de las cámaras coincidieron en que las medidas tomadas por el Gobierno de Felipe Calderón para solucionar el problema de inseguridad y económico de Juárez no han sido suficientes.

Víctor Manuel Ortega Fernández, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Juárez dijo que de los puntos planteados en la estrategia de rescate de la ciudad “Todos Somos Juárez”, sólo una pequeña parte se han cumplido.

Además indicó que las metas fijadas por dicho programa, tanto en infraestructura como en trabajo y economía, se quedaron muy cortas para las necesidades reales de la ciudad, pues apenas era una estrategia de rescate, que ni siquiera ha fungido como tal.

Dijo que sólo la Secretaría de Desarrollo Social y la del Trabajo y Previsión Social han cumplido parcialmente con sus compromisos, en tanto que la Secretaría de Economía tiene pendiente la creación de la Zona Libre en Juárez, y la Secretaría de Hacienda negó rotundamente la solicitud de ayuda fiscal que los empresarios pidieron a la Federación.

Sandoval Murillo, en su calidad de vicepresidente de IMEF señaló que para recuperar la actividad económica de Juárez –lo que ayudaría a mejorar el entorno social y de inseguridad–, hace falta una estrategia de los tres gobiernos, que hasta ahora han actuado por separado.

Por lo pronto el presidente Felipe Calderón, que prometió ser el presidente del empleo, tiene una deuda con los juarenses que se traduce en al menos 51 mil 182 plazas, pues cuando tomó el poder, en diciembre de 2006, la ciudad tenía 371 mil 482 plazas, y ahora sólo le quedan 320 mil 300.

Las acciones de su Gobierno no han servido para impulsar la generación de trabajos, pues actualmente hay 13.77 por ciento menos empleos que cuando asumió las riendas de la República.


Reynosa, México: los que la norma carteles

Por Don Bartletti, Los Angeles Times
De todas las ciudades infestadas cártel de drogas en México que he fotografiado por The Times 'México Under Siege serie en los últimos tres años, Reynosa ocupa el N º 1 en la escala de y una duración de interesantes fotografías espeluznantes.
Este bulldog de una ciudad se pone en cuclillas duro en el otro lado del Río Grande desde el sureste de Texas. Se ha convertido en una puerta de entrada para las drogas ilegales que entran en los Estados Unidos y los cárteles mexicanos están luchando con uñas y dientes para que siga siendo así, y entre ellos mismos para el control .
México The Times 'Ciudad de Jefe de la Oficina Tracy Wilkinson ha escrito una historia reveladora de Reynosa: Se dice de los narcotraficantes en guerra, "hoy Reynosa es menos una zona de guerra y más un campo de prisioneros El cártel del Golfo tiene el control de la ciudad, pero. Zetas están al acecho alrededor de 60 millas en cualquier dirección. "
El factor de deformación durante los tres días que pasé en busca de imágenes significativas en Reynosa fue la inseguridad persistente de caminar y conducir en una ciudad llena de espías. Los carteles han reclutado a la gente de la calle: taxistas, vendedores de tacos e incluso el limpiabotas que informe los movimientos de policías, soldados - y los visitantes.
El visitante sólo en la ciudad la semana pasada parecía ser yo. Por razones de seguridad y de redacción, he pagado la ayuda de un periodista local, sobre todo para señalar los peligros ocultos a plena vista, y hasta la punta me fuera a la noticia. Estamos en el negocio de las noticias llamar a la gente como "fijadores". En lugar de fijar mi inseguridad y la búsqueda de noticias, parecía más asustada que yo y se negó a revelar información sobre cualquier tiroteo o bombardeo.
Mientras conduce por la autopista ribereña, "Huero" (pidió mantener en secreto su verdadero nombre) se asustó cuando nos acercamos a controles de carretera y vio a soldados armados en los tejados. A veces la policía es muy matones del cártel en el encubrimiento y odian los periodistas. "Ellos nos ganaron y tomar sus cosas."
Así que me quedé en el coche y apuntó con un teleobjetivo a través del parabrisas sucio, en ángulo. Fue una lucha que se siente apretado y el enfoque de la escena distorsionada. Había gritar "ticka-ticka-ticka", imitando el sonido de tiro rápido de mi unidad de cámara del motor. Él mover las manos para conseguir que deje de disparar y cosas por el arte en el piso en bolsa de la compra de su esposa. Pasamos a través de dos puestos de control sin ningún problema. Pero un soldado portando fusil en el techo de una gasolinera de Pemex me miró como me lanzó una ráfaga de cinco fotos - Huero piso el acelerador del Honda Civic y se escapó en Aceptar.
Cuando a pie, que llevaba una cámara tan discretamente como sea posible - para aparecer como un viejo "gringo" en un día de viaje. Yo deambulaba por el mercado abierto de Reynosa y bebió un liquada fruta en la plaza central. Hacer fotos interesantes que revelan una emoción o una idea de las exigencias editoriales que permanecen un tiempo y estudiar la escena. Tengo una larga carrera apreciar cómo los mexicanos se sienten cómodos cuando me detengo frente a ellos con una cámara. Siempre están confiando y parecen no tienen nada que ocultar. Pero en esta ciudad el corazón roto, demasiados ciudadanos se han unido a los malos y han perdido parte de su carácter nacional. Por lo tanto, no lo empuje. Si alguien dio la vuelta, me sonríe, encogiéndose de hombros y caminar. Sólo dos ciudadanos fotografié me dio sus nombres.
inocencia Adios!






… y el narco cobija a más mujeres delincuentes
Gabriela Minjáres
El Diario | 07-11-2010 | 00:57
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“Por mensa” y porque se quedó sola con dos niños chiquitos después de que asesinaron a su marido, Sanjuana Gabriela Enríquez Galván dijo que decidió relacionarse con el crimen organizado hasta que el 11 de octubre de este año fue ejecutada.


La mujer de 29 años narró en un video grabado por un grupo armado que, después de que su esposo fue asesinado por andar “metido en la droga”, decidió dedicarse a la extorsión de comerciantes y transportistas locales, actividad por la que recibía un pago semanal de dos mil pesos.


Antes de morir, la mujer originaria de Torreón reveló en el documental que circula en Internet, que conoció al menos a otras dos mujeres que realizaban esta misma actividad, una de ellas a la que identificó como su cómplice y a otra como su jefa inmediata. Las tres están muertas.


La mujer que Sanjuana señaló como su cómplice, Juana Guadalupe Frías, de 29 años, fue privada de su libertad el 11 de octubre y al siguiente día su cuerpo fue localizado en la cajuela de un vehículo.


Mientras que la mujer a la que identificó como su jefa, Ivonne Janeth Gutiérrez Arreola, de 26 años, cayó abatida el 2 de noviembre en un enfrentamiento entre dos grupos armados que dejó un saldo de cinco fallecidos.


“Me arrepiento”, manifestó la mujer a sus captores antes de ser ejecutada y tirada en la calle con varios disparos en la cabeza, el rostro cubierto con cinta adhesiva gris, con una corbata de plástico en el cuello, maniatada y con una rosa roja en la espalda.


En Ciudad Juárez, a la par del recrudecimiento de la violencia desatada por el crimen organizado, el involucramiento de mujeres en hechos delictivos ha ido a la alza en los últimos tres años, al igual que los homicidios dolosos de personas del sexo femenino.


De acuerdo con estadísticas, en los últimos tres años la delincuencia femenil en esta frontera se ha disparado, particularmente la vinculada con delitos del fuero federal como los relacionados con el narco y la posesión de armas de fuego.


Datos proporcionados por la delegación estatal de la Procuraduría General de la República (PGR) exhiben que de enero de 2008 a la fecha la cantidad de mujeres detenidas por delitos del fuero federal aumentó casi 50 por ciento.


Esto mientras la cantidad de mujeres asesinadas en ese mismo periodo, de 2008 a noviembre de este año, se ha triplicado.


La PGR informó que este año han abierto procesos judiciales en contra de al menos unas 200 mujeres que se han visto involucradas en delitos federales, la mayoría de ellos en contra de la salud como producción, transporte, tráfico, comercio y suministro de drogas, así como por estar en posesión de armas de fuego.


La cantidad contrasta con la registrada en 2008, cuando la misma dependencia informó que ese año fueron procesadas 134 mujeres, lo que representa un aumento de 49 por ciento.


Estas cifras, sin embargo, se quedan cortas en relación con la cantidad de mujeres que han sido asesinadas de 2008 a la fecha en la ciudad y en los municipios del Valle de Juárez, Guadalupe y Praxedis G. Guerrero.


Según datos oficiales y un recuento periodístico de los homicidios de mujeres en la región, mientras que en 2008 ocurrieron 87 asesinatos contra el género femenino, en lo que va de este año van 276, la mayoría vinculados con el crimen organizado.


Aunado a la cantidad de mujeres asesinadas, el modo y el sadismo con el que han sido victimadas también han sentado precedentes, pues además de que la mayoría son liquidadas a balazos, varias han sido “levantadas”, torturadas, amordazadas, mutiladas, lapidadas y hasta una de ellas decapitada.


Esto mientras que la cantidad de mujeres detenidas por delitos del fuero común en lo que va de este año está a punto de superar la cifra registrada el año pasado, pues según informes de la Fiscalía General del Estado hasta finales del mes pasado habían indiciado a 582 féminas, mientras que el año pasado fueron 583 en todo el ciclo.


En lo que respecta a la población penitenciaria femenina, aunque en los últimos años la tendencia de mujeres internas en el Centro de Readaptación Social (Cereso) municipal proporcionalmente no se ha disparado, se observa un repunte en la cantidad de reclusas procesadas o sentenciadas por el fuero federal.


Con base en la información proporcionada por directivos del penal se establece que el comportamiento delincuencial femenil se invirtió por completo, pues mientras que en 2008 la mayoría de las reclusas estaban involucradas en asuntos del fuero común como robos, lesiones y homicidios, este año la mayoría enfrentan sentencias o juicios por casos federales como los relacionados con el narcotráfico y portación de armas de fuego.


Los datos indican que actualmente se encuentran en el penal 138 reclusas, de las cuales 87 enfrentan sentencias o procesos por delitos federales y el resto corresponden al fuero común; cuando en 2008, de las 148 internas que había 42 estaban presas por asuntos del fuero federal y 106 del fuero común.
Violencia las hace más vulnerables: especialistas


El caso más reciente de mujeres involucradas en delitos de alto impacto es el de la edecán Eunice Ramírez Contreras, quien es señalada como la encargada de escoger a una de las víctimas de una banda de secuestradores que actualmente se encuentra detenida y enfrenta un proceso penal en el que podría enfrentar la cadena perpetua.


A pesar de que la mujer de apenas 18 años y madre de una niña de dos años aseguró que “no anda mal” y no conoce a los integrantes de la banda entre quienes se encuentran sus dos hermanos, su cuñado y el hermano de éste último, Eunice es señalada por todos los integrantes como la autora intelectual de un secuestro porque andaba necesitada de dinero y por el que recibió un pago de dos mil pesos.


El creciente fenómeno de la delincuencia femenil y violencia contra las mujeres registrado en ciudades como Juárez, es concebido por especialistas en estudios de género como una consecuencia lógica de la violencia agravada que se vive en el país.


Pero además, se advierte como un foco rojo para los tres niveles de gobierno que no han generado espacios, ni condiciones para prevenir, atender y mejorar el entorno social de las mujeres y, en general, para preservar el bien común, la seguridad y la justicia.


“Este fenómeno habla muy mal de nuestros gobiernos en México, porque cuando hay más participación de hombres y mujeres en delitos, en este caso en el crimen organizado, lo que está revelando es que hay un aumento de impunidad porque si no se sanciona y castiga se abren las puertas para poder delinquir”, señaló Imelda Marrufo Nava, coordinadora de la Red Mesa de Mujeres.


Bajo estas condiciones, explicó, la violencia se ha agravado en el país y en este contexto la situación de las mujeres en términos económicos, sociales, políticos y de seguridad también ha empeorado.


Esta tendencia ha sido señalada por organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte Interamericana, que han señalado que en escenarios de violencia y conflictos armados las condiciones de vida de las mujeres se han visto agravadas.


“La violencia contra las mujeres se potencia porque se invisibiliza, ya no se le presta atención a sus problemas y no reconocerlos la permite, perpetúa y promueve”, detalló Imelda Marrufo.


Por ello, dijo la también abogada y feminista, el relato que hizo Sanjuana Enríquez antes de ser asesinada por sus captores, refleja la historia común de docenas de mujeres que son tratadas como si fueran desechables y deciden asumir otros riesgos para tener otras oportunidades y vivir de otra manera.


“El caso de la mujer que aparece en el video no es aislado, nos ilustra al final de cuentas la historia de muchas otras mujeres a las que se les ha desgraciado la vida en esta ciudad de muchas formas ya sea porque les han matado a su papá, hermano o parejas y se han visto obligadas a asumir otros roles”, consideró.


Marrufo Nava agregó que ante estos casos se ha observado falta de atención de las autoridades, tanto las ejecutivas como las legislativas y judiciales para revisar el funcionamiento de los programas y políticas públicas que han diseñado para atender el fenómeno de la violencia en contra de las mujeres y la prevención de los delitos, ya que es evidente que las acciones han fallado o es necesario actualizarlas.


Pero también, mencionó, el sector económico debe revisar sus políticas en materia de generación de empleo, por ejemplo, porque mientras no mejoren las condiciones habrá más mujeres en condiciones de precariedad que son caldo de cultivo para la delincuencia.


Y es que en los últimos años, la delincuencia femenil se ha disparado a nivel nacional, pues según reveló recientemente el Instituto Nacional de las Mujeres (INMujeres), la cantidad de mujeres que se encuentran presas en el país casi se ha triplicado en los últimos 14 años al pasar de 3 mil 792 reclusas en 1996 a 11 mil 99 en 2009.


De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública federal, en los Centros de Readaptación Social de todo el país hay mil 452 mujeres procesadas y mil 526 sentenciadas por delitos de fuero federal.


Con estos indicadores, el instituto lanzó la campaña “El amor puede salirte caro”, la cual busca prevenir a las mujeres de las consecuencias legales ocasionadas por la venta, transportación y suministro de droga.


“Las mujeres suelen ser blanco fácil para la comisión de delitos. Es muy común que algunos hombres, aprovechándose de los lazos afectivos existentes con una mujer, utilicen a sus hermanas, novias, esposas, parejas o madres para obligarlas o incitarlas a cometer algún delito, recurrentemente bajo la amenaza de abandonarlas o el chantaje de que a ellos les podrá pasar algo si ellas no colaboran a transportar droga o a introducirla al penal, o en ocasiones simplemente les piden que lleven un paquete o encargo a alguien sin saber que el contenido es algún tipo de droga”, se difundió a través de un comunicado de prensa.
La campaña que se difundirá en Chihuahua por ser una de las entidades con mayor registro en la comisión de delitos, promoverá información para prevenir que las mujeres opten por la transportación, venta o distribución de droga, la cual se castiga con 10 años de cárcel o más. 



Y EL GOBIERNO SE VENDE COMO UNA PROSTITUTA 
Nuevo Ideal, Durango.
¡Venimos por ti, compa!”, gritaron los hombres vestidos como soldados mientras con los cuernos de chivo le apuntaban a Leopoldo Valenzuela Escobar, Don Polo. Él se quiso defender, sacó su pistola, pero los tiros de los AK-47 lo abatieron. Murió minutos después de llegar al hospital.

Fue la mañana del viernes 4 cuando acababa de abrir su refaccionaria en Nuevo Ideal, Durango. Cuatro meses antes habían secuestrado a su hijo Leopoldo, Leo. Y aunque pagó el rescate no lo liberaron. Pidió ayuda al gobernador y al procurador de Durango y al Ejército. Todos lo ignoraron.

Buscó por su cuenta y dio con los secuestradores. Descubrió que están protegidos por funcionarios estatales y el Ejército. Denunció en la Procuraduría General de la República (PGR), en la Secretaría de Marina y en la Presidencia de la República. Nadie lo ayudó. Al parecer su ejecución fue una venganza por denunciar el plagio.

Cuatro días antes de su asesinato Don Polo llegó a la redacción de Proceso para hablar de su caso. Con rostro cansado, reflejaba más el peso de los 130 días sin saber de su hijo que sus 80 años de vida. Se sentó y acomodó sus documentos sobre una mesa. Sus manos temblaban. Aceptó un té. Se tranquilizó y empezó el relato:

Eran las 7 de la tarde del 23 de septiembre (de 2010). Mi hijo Leo se encontraba en un yonque (deshuesadero) de su propiedad atendiendo a los clientes; de pronto se percata de que frente al negocio se para una camioneta Tahoe, color arena. Bajaron 4 hombres encapuchados y vestidos con uniforme tipo militar. Entraron por él. Lo golpearon con las armas y lo subieron al vehículo, se fueron rumbo al municipio de Santiago Papasquiaro”.

A 200 metros del negocio de Leo hay un retén con unos 20 soldados. Don Leopoldo corrió hacia ellos: “Les pedí que me dijeran por qué se habían llevado a mi hijo, me investigan y después de 15 minutos me dicen: ‘Lo sentimos. No podemos hacer nada’. ‘¿Cómo no?’, reclamé, pero ellos me dijeron que tenía que ir a poner la denuncia con la policía antisecuestros”.

En eso llega mi hija Hilda y les pide a los soldados que por favor nos acompañen para ir a rescatar a su hermano. Cínico, uno de los soldados dijo: Junten el dinero que piden y paguen para que lo liberen”.

Don Polo regresó a su negocio, a donde llegó la esposa de Leo que hablaba por celular con los secuestradores. Les ordenaron que no dieran parte a la Policía, que reunieran 10 millones de pesos porque, de lo contrario, lo matarían: “Tomé el teléfono y le dije al secuestrador que era mucho dinero, que no lo teníamos. Me contestó que entonces me lo iban a colgar hecho pedazos en la puerta”.

Los plagiarios llamaban casi diario para ver cuánto dinero había reunido la familia: “A las 10:45 de la mañana del 26 de septiembre llegó un mensaje de texto al celular de mi nuera. Era de mi hijo: ‘Estoy bien. Están esperando al jefe, no marques a este número. Esto no me gusta. Las amo: Polo’. A las 11:17 llega otro: ‘No le digas nada a Eloy porque hay pedo con él, me entiendes’. El número del que venía el mensaje es el 6181212794”.

Denuncias infructuosas

De nuevo sus manos temblaban. Don Polo siguió: “Al día siguiente (27 de septiembre) los plagiarios llaman y preguntan cuánto dinero juntamos; les dije que 466 mil pesos. Me indican que se los entregue. Más tarde vuelven a comunicarse, dicen que es muy poco, que junte 3 millones. El día 30 piden que cuando menos se completen los 500 mil pesos. También se entregan”.

A las 6:14 de la tarde de ese mismo día recibieron otro mensaje de texto:

Me tienen en Las Palmas, entrando a la derecha, amero arriba se ve la carretera, en unabodega con techo de lámina. Hay muchos halcones, dile a los soldados (...) échenle ganas con la lana, de todos modos que sea lo que Dios quiera. Que vengan temprano, como a las 5 (de la mañana); ten las visas a la mano. No vayan a venir ustedes por si algo sale mal, ojalá que me entiendas, dile a papá”. Minutos después el propio secuestrado pudo usar el teléfono para pedirle a Don Polo que le diera 10 mil pesos al dueño del celular, aunque no precisó quién era.

Don Polo continuó su relato:

Inmediatamente me comunico con Ernesto Velázquez, presidente municipal de Nuevo Ideal, le leo el mensaje y me dice que lo alcance en Durango para poner la denuncia en la fiscalía (Procuraduría) del estado. Mi hija Hilda se va acompañada de Juan Orozco, síndico municipal.

Eran como las 12 de la noche, a los tres los recibe el fiscal Ramiro Ortiz Aguirre; mi hija le explica lo sucedido desde el plagio y le pide que le ayude para ir a rescatar a su hermano. El procurador le dice que no va a arriesgar a sus policías sin antes hacer una investigación. El alcalde y el síndico tratan de convencerlo pero Ramiro Ortiz los corre: ‘¡¿Qué no entienden?’, les gritó mientras se retiraba”.

Desde el secuestro, a Don Polo lo primero que le pasó por la mente fue la seguridad de suesposa, sus cuatro hijas, la esposa de Leo y de su pequeña nieta de dos años: “En lugar de las 9, cerramos a las 7 el negocio. Teníamos miedo porque veíamos que nos estaban vigilando. Día y noche pasaban camionetas por la refaccionaria y por la casa. Se paraban enfrente y hacían ruido. Los sentíamos sobre nosotros”.

El 2 de octubre una de las hermanas de Don Polo acudió a la X Zona Militar a presentar la denuncia, pero le advirtieron que debía ser el padre de la víctima el que la levantara y le dieron un número 01800 para hacerla telefónicamente. Él habló inmediatamente.

Al día siguiente habló además al 71 Batallón de Infantería, en Santiago Papasquiaro, donde lo atendió un teniente coronel de apellido Zambrano, quien le dijo: “Si en verdad sabes del lugar exacto en que tienen secuestrado a tu hijo, ven al cuartel y si nos acompañas, acabo con esos malvivientes”. Don Polo llegó al cuartel en poco más de una hora.

En el cuartel tomó mis datos y me dijo que iríamos en la madrugada por Leo; sin embargo al mostrarle el mensaje de texto se sorprendió: ‘¿Cómo que de este número te lo mandaron?’, dijo e inmediatamente cambió de opinión y que ellos irían a rescatarlo a las 4 de la mañana del día 5. Estuve al pendiente. Salió el sol y nunca llegaron”, recordó.

Entonces don Polo y sus hijas se armaron de valor:

Vestidas como hombre mis hijas saltaban las bardas de la casa para burlar la vigilancia. Así nosotros les montamos guardia a los secuestradores que nos vigilaban. Con el paso de los días descubrimos que unos eran del pueblo, otros no: por una calle identificamos a Flavio Quiñones, que después de un rato de vigilar en una esquina se reunía con Arnoldo Nevárez. A Flavio lo sustituía Rafael Fernández y se le reunían Gustavo Gutiérrez y Jaime García con suesposa...” Todas estas personas eran no sólo vecinos y conocidos de Don Polo en Nuevo Ideal, sino integrantes de la banda de secuestradores.

El 4 de octubre los secuestradores llamaron para pedir más dinero; la familia entregó 1.6 millones de pesos más. Uno de los delincuentes habló al celular de la nuera de don Polo para avisar que ya había recibido el dinero. Ella preguntó a qué hora y en qué lugar dejaría libre a Leo. El hombre le contestó que después de contar el dinero se comunicaría nuevamente. Mientras, la dejó hablar un instante con su esposo. Esa fue la última vez que tuvo noticias de él y del secuestrador.

Encubrimiento

Sin noticias de Leo, “El día 9 de octubre me fui a la Fiscalía; obligados, me pasaron con el agente del Ministerio Público Ezequiel Arreola González. Le entregué toda la información que tenía sobre el secuestro de Leo, incluyendo los nombres de nuestros centinelas. Cuando iba a firmar mi declaración veo que omitió que culpo al fiscal de lo que le pase a mi hijo, a mi familia y a mí. ‘¿Por qué quiere que lo ponga?’, preguntó. ‘Porque sé cómo actúan ustedes’, respondí. ‘¿Cómo?’ dijo. ‘Pues matan a la persona para acabar con el problema’, le contesté”.

El 11 de octubre don Polo acudió a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la PGR, donde presentó una denuncia que quedó asentada en el expediente APG-APRGR/SIEDO/UEIS/472/2010. Esa denuncia la amplió en octubre, noviembre y diciembre de 2010 y en enero pasado.

En noviembre seguía sin noticias de su hijo. Investigó por su cuenta y contrató a personas para que le ayudaran a indagar: “Así me enteré de que Jaime García es quien contrata y paga a los ‘halcones’. Dí con los supuestos jefes: Felipe Martínez, Basilio Mares y Eloy Carrasco o Barraza”, dijo.

Ofreció 100 mil pesos de recompensa a quien aportara información veraz sobre el paradero de Leo. Llegó una persona que le informó: “Dos horas antes del secuestro de mi hijo, Eloy, Felipe y Basilio se reunieron con los secuestradores de la Tahoe en las afueras del pueblo, frente a un lugar conocido como El Arco de la Concha. Después de media hora los vio salir. El pasado 26 de diciembre esta persona fue a la SIEDO a rendir declaración”.

Otra persona declaró ante la SIEDO: “Me retuvieron durante cinco meses hasta que logré escapar. A los secuestrados nos tienen en La Cueva de El Pino, un lugar de la sierra conocido como La Ulama, municipio de Nuevo Ideal. “Por la mañana llegan muy temprano por nosotros para desayunar, luego nos llevan al monte a trabajar en el despate (corte) de la mariguana. No nos dejan platicar entre nosotros y menos que nos reunamos. Junto conmigo había 18 hombres jóvenes, cuatro mujeres y un anciano; éste se les murió en la cueva.

En un descuido, a uno de los secuestradores se le cayó la credencial de elector y el testigo de don Polo la guardó. Cuando acudió a la SIEDO a poner su denuncia, esa persona entregó la credencial y aportó un dato más: un hermano del delincuente dueño de la credencial también trabajaba en el campamento. Don Polo no recordó su nombre.

Con sus temblorosas manos Don Polo sacó un mapa, lo extendió sobre la mesa y ubicó geográficamente los lugares en que había seguido la pista de su hijo: La Palma, a 16 kilómetros del pueblo; La Ulama a 110 y uno más en Coneto de Comonfort. A este lugar no pudo ir. Lo asesinaron antes.

Toda esta región está protegida por militares pero sólo se hacen pendejos, nunca agarran a nadie. Se nota que protegen a los delincuentes”, afirmó mientras doblaba nuevamente el mapa.

El 7 de noviembre seguí a Eloy a su casa. Se espantó, lo tranquilicé y le pedí que me ayudara a encontrar a Leo. Entonces me dijo que el teniente coronel Zambrano, del 71 Batallón de Infantería, era su tío político y que a veces le proporcionaba ayuda, pero que era muy difícil.”

También visitó la casa de Jaime García: “Yo pensaba que era uno de los jefes, pero no, sólo es miembro de la banda. Le dije que quería que me prestara dinero a cuenta de mi negocio, porque quería juntar más porque no soltaron a Leo. Sorprendido escucho que me contesta: ‘Es que lo soltamos pero creo que lo agarraron otros”.

Ni Los Pinos ni el gobernador

El 12 de diciembre don Polo se reunió con el agente del Ministerio Público Ezequiel Arreola:

Me citó en el restaurante El Portón para ‘platicar sobre mi caso’. Ahí me dice que también acudirá el jefe antisecuestros Enrique Díaz. Cuando llegó, me dice Díaz: ‘Oiga don Leopoldo, usted ya sabe quiénes son los malhechores; mire, yo tengo gente que los puede arreglar, todo está en que platique con ellos para que acuerden el precio’. ‘¡Ah, sí, ¡qué buen trato me está proponiendo Y qué... ¿me va a cobrar por docena?’, le pregunté. ‘¡Ah, cabrón, pues ¿cuántos son?’, dijo. Después me enteré de que los (policías) antisecuestros estaban levantando a gente que mencioné en mi denuncia: al primero que agarraron fue a Jaime, luego fueron por Manuel González y después por Rafael Fernández. Les dijeron que yo los había acusado; incluso les enseñaron el expediente. Los dejaron libres de inmediato.

Se lo advirtieron habitantes de otros municipios que también fueron víctimas de secuestros: “No investigues ni hagas escándalo porque te va a pasar lo que a Manuel Pineda, que denunció y lo mataron. Por eso muchos se quedan callados. Sólo en Nuevo Ideal el año pasado hubo como 50 secuestros. En la misma situación están otros municipios”.

En enero una agente del Ministerio Público adscrita a la SIEDO acompañó a Don Polo a la Secretaría de Marina:

Nos reciben el capitán Magaña y el capitán Montiel. Les llevé un mapa que hice a mano. Ellos pusieron un plano satelital y señalaron Las Palmas y La Ulama, se ven claramente. Eso fue hace 20 días. Entonces esos desgraciados todavía estaban en La Ulama; ahora ya se están trasladando a otro lugar que aún no checo. Pero ¿qué me gano con investigar lugares y lugares si no hay quien me acompañe? Uno tiene que andar en el peligro, haciendo su trabajo. ¡Claro, como yo soy el interesado”.

El 14 de octubre, en un acto público, don Polo le entregó un oficio a Teresa Álvarez, esposa del gobernador de Durango; ella lo abrazó y le prometió entregárselo a su esposo, Jorge Herrera Caldera. “También somos padres”, le dijo. En el documento le daba al gobernador pormenores del secuestro de su hijo e insistía en hacer responsables al procurador Ramiro Ortiz y al teniente coronel Zambrano. No hubo respuesta.

Tampoco la recibió de Javier Jiménez Mendoza, comandante de la Décima Zona Militar, a quien recurrió en dos ocasiones: una para pedir ayuda y denunciar al teniente coronel; otra, a fin de solicitar un permiso para portar armas: “Viendo que a ustedes no les importa la seguridad de nuestras familias espero nos den la oportunidad de, al menos, defendernos nosotros mismos”, argumentó en su texto.

Hay un oficio -recibido el pasado 18 de enero por el área de Atención Ciudadana de la Presidencia de la República- en el que en 19 puntos Don Polo desglosó su caso. Dio fechas, nombres y lugares. En el punto número 15 se quejaba porque a tres meses de haber denunciado formalmente el secuestro de su hijo no había recibido ayuda. “¿Qué clase de Policía tenemos?, ¿en dónde está la investigación especializada?”, pregunta.

En el punto 18 expone: “Los policías antisecuestros al mando del fiscal Ramiro Ortiz detienen a los sospechosos y los ponen en mi contra. Quieren desaparecerme. Muerto yo, dan carpetazo al asunto”.

—Lo que denuncia es muy fuerte. ¿No tiene miedo?

Don Polo no resistió. Le fue imposible contener el llanto que le quitaba el aliento, lo sofocaba. Buscaba insistente un dulce.

¡Claro que tengo miedo! ¡Temo por mis hijas y mi esposa Pero la nuestra ya no es vida! Tengo coraje con las autoridades porque me negaron ayuda cuando sabía dónde estaba. Estoy desesperado. Pienso en si mi hijo estará vivo, si pasará hambre, si estará enfermo, con sed. Si lo tendrán amarrado, si estará tirado, torturado en el monte; o tendrían el cinismo de matarlo para que no los delatara”, respondió con trabajo. Tomó el último trago de té. Se llevó el dulce a la boca. Tardaba en reponerse.

A las puertas de Proceso, en la banqueta, ya de despedida, Don Polo recuperó entereza, deseos de llegar hasta el final en la búsqueda de su hijo.

La noche previa a su asesinato Don Polo habló con su esposa. Le dijo que se sentía muy cansado, que no aguantaba más: “Esto no es vida. Si me matan me harían un favor...”.